jueves, 17 de junio de 2010

De vez en cuando me siento cabra



Hoy me siento más cabra que vaca ...
La cabra, como bien sabe Marce, en vez de cortar los tallos arranca desde la raíz  y arrasa con todo.
¡Hay días...!

Mi alevosa esquizofrenia

12 comentarios:

marce dijo...

Gracias. Sentirse cabra entra dentro de nuestro juego de realidades. El equilibrio es un punto fundamental para por continuar pastando por estos mundos herbaceos. Esa adaptación al medio te hara mucho más versatil. Animal desafiante, a las alturas, en cuanto a la composición de su ración diaria, un desequilibrio mágico que permite a esta especie desenvolverse, aprovechando inteligentemente los recursos que le rodean. El sentirse cabra nos lleva a poder desenvolvernos en situaciones en donde la vaca no le quedaría ni un cuerno. El proceso de pastoreo de una cabra a lo largo de un día se realiza en una secuencia de acciones que se repiten en cada nuevo pasto que entra:

Prueba, ( bajo consumo)

Ingesta (consumo abundante)

Diversificación (bajo consumo).

Que tengas un buen día, que sin duda será equiibrado.

un abrzo

Elvira dijo...

Me caen bien las cabras, tan ágiles e independientes. Además me sienta mejor el queso de cabra que el de vaca.

Sí, algunas cosas mejor arrancarlas con su raíz.

Besos

Sra de Zafón dijo...

Buenos días, Marce y Elvira

Qué bien me habeis entendido!!!!

Cuidaré un poco más a la cabra que llevo dentro.
A veces me pongo a podar cuando lo que tengo es que arrancar malezas, y esto último siendo cabra me sale de modo natural y preciso, sin marear a la hierba seca(pajas mentales :-)mientras que siendo vaca, las malezas, solo las esquivo.
Acabáis de asistir al nacimiento de mi alevosa esquizofrenia.

Subo la foto :-)

Sí es lo que parece dijo...

Siempre he pensado en lo valientes que son las cabras, alli en lo alto sin miedo a despeñarse y completamente a su rollo. Genial.

Mi madre de vez en cuando me dice que soy una cabra loca, pero creo que exagera. No soy tan valient aunque de vez en cuando sí un poco loca

Pues me apunto a ese nacimiento...desde su raíz ;)

Besos

Elvira dijo...

Genial la foto de la doble personalidad cabra-vaca, jaja!

Besos

Sra de Zafón dijo...

Hola Síes! yo también tengo más fama de cabra que de vaca entre mis progenitores :-)
Las cabras son preciosas, ágiles y agerridas, las vacas son más tranquilas y dulces y cómo puedo ser lo que quiera me he vuelto cabravaca :-)

Gracias por hacer de testigo de mi nacimiento... desde su raíz :-)

Sra de Zafón dijo...

Pues no salí...mos tan guapas como somos, porque aún estoy acostumbrada a poner cara de foto, y me cuesta más poner caras de foto, pero me acostumbraré :-)

Hoy estuve un buen rato haciendo la cabra y luego otro buen rato haciendo la vaca. Te traigo fotos del rato de cabra.

Besos.

Aquí me quedaré... dijo...

Es muy dificil no reirse contigo...

Besos

Katha dijo...

Hola Chusa,

¿Qué tal vas? ¿Tus terneros?

Hace mucho que no pasaba a hacerte una visita. Veo que Elvira te ha "contagiado" su pasión por las fotos de flores :-), para alegría de nuestros ojos.

No sabía lo de las cabras. Uf... últimamente yo también me siento como una cabra: arraso con todo. Culpo a mi estrés, a no tener tiempo para nada... Creo que desde que abandoné el fucsia empecé a sentirme cabra.

Cúidate.
Besos

Sra de Zafón dijo...

Qué torpona soy, Luna! y eso que al entrar en el correo tengo avisos...pero como a veces no los abro porque como ya tengo el prao abierto... en fín, que acabo de leeros ahora a ti y a Katha.

Reir...no se donde aprendí... Sí sé, que para mí, mirar desde ese lugar donde la risa es posible, hace que, cualquier cosa que ocurra sea mucho más llevadera. Pero además creo que me han instalado un botón que se dispara solo, que está un poco desincronizado con mi realidad emocional , porque acabo riendo en los peores momentos.

Besos y a ver si ya nos dejas pasar a tu blog, creo que has activado el modo de entrada de tus invitados.

Sra de Zafón dijo...

Hola Katha!!!! Estaba a punto de solicitar una órden de busca y captura porque es un delito lo que le estás haciendo al fucsia.

Que sepas que si aparcas un poco el fucsia y notas que te vuelves cabra es lo de más consecuente. Cuando uno deja de hacer cosas que le gustan tanto como escribir acaba dejando salir la cabra por pura supervivencia.

El prado, (lo cuento en una nueva entrada qu hice por la noche) huele a promesa de descanso, y a la vez a niño suelto :-) Ahora mismo toda la casa suena a respiración de niño dormido y plácido silencio.

Besos, Katha, espero poder leer algo fucsia proximamente.

Aquí me quedaré... dijo...

Conozco ese resorte de la risa. Está bien, aunque no lo entiende la mayoría.

No,no. No soy tan fina y delicada para ese tipo de cosas en el blog.
Al parecer, estaban tocando cosas sin que yo me enterara. Me han avisado y pinchando en mi nombre- el de ahora- se accede. Es igual, pero es nuevo. Ya no tocan dentro.

Besos