domingo, 28 de marzo de 2010

Inmesa fortuna

Tengo la inmensa fortuna de que niño que pasea conmigo  niño que me regala flores. Supongo que esos paseos admirando toda suerte de florecillas y la alegría con la que recibo cada flor que nace y tropieza con mis ojos,  hace que los niños piensen que el mejor de los regalos para esta vaca es una flor, o un ramo... Aunque siendo fiel a la verdad , da igual que sea niño, niña, que tengan tres años que noventa...

Este ramo me lo ha regalado hoy un precioso niño de cinco años. Le he hecho un montón de fotos maravillada por el  tamaño de su belleza. Algunas a solas, y otras junto a otros objetos, la última foto es la del primer lirio que has salido en mi casa de este primavera.






En casa me dicen que tanta flor, tanta flor ... voy a acabar como estas chicas:
Julieta Venegas, Bien o mal (no me dejan insertar el vídeo)

9 comentarios:

Lenka dijo...

Qué susto si acabas como ellas!!!

El ramo es precioso. Pero precioso. Qué buen ojo el de ese niño!! No me extraña que te encantara.

A mí nunca me habían regalado flores hasta que conocí al Trasto. Rosas, orquídeas... en fechas "bonitas" y tras la primera bronca, jajaja. Hasta lloraba y todo, de sorpresa y de... tontuna.

Ya ves, en cambio la que más ilusión me hizo fue hace unos pocos días, pasando el finde en un camping, estrenando nuestro "hotelito con ruedas" (un carro-tienda que promete darnos mil alegrías y rincones). Leía yo, ensimismada ante nuestra casita de tela, y aparece el susodicho con una ramita de Mimosa. No es lo más hermoso cuando alguien ve algo bonito y piensa en ti??

Allí estuvo, perfumando nuestra cama-carromato todo el fin de semana. Hasta fotos le hice, por supuesto. Para conservarla siempre aun cuando ya no estuviera.

Sra de Zafón dijo...

Sí, qué medo!!!

Bueno es que no puedo imaginar nada mejor en un hotelito con ruedas que a mi amor trayéndome una ramita de mimosa, bueno más imaginar recordar, jajajajajajajaa.
Yo tuve un hotelito con ruedas, y mi chico me traía ramitas, jajajajaja

¡Ay el amor bien correspondido qué precioso es! Yo no sé si me gusta más sentir cómo amo, o cómo me ama, pero me da igual, jajajajajaaja

El carro es una gozada, despertar con la luz y los sonidos del bosque y de los pájaros. Nosotros teníamos colchón, sábanas edredón y toda la pesca, jajajajaja. Fue una época preciosa.

Besos tontunos, voy a acurrucarme junto a mi amor.

Sra de Zafón dijo...

Por cierto, lo que más me fascinó del ramo fue lo diminutas que son sus flores, la más grande mide menos que la uña de mi dedo mequique. Un niño de cinco años buscando joyas para mí, y me lo dijo así: Toma, son las flores más bonitas que encontré.
Qué sensibilidad y delicadeza, porque además se estropean con mucha facilidad!

Elvira dijo...

Pa comérselo el niño (no el ramo, jajaja!). Y las florecillas preciosas. Ese lirio (iris) blanco no lo había visto nunca, los he visto entre azulados y amarillos, lilas, etc.

¡Qué bonito debe ser el amor bien correspondido! ¡Enhorabuena, chicas! Besos

Sí es lo que parece dijo...

A veces los niños tienen detalles preciosos que no se por qué de mayores van perdiendo, al menos algunos, o los que yo he conocido ;)

Me encanta que me regalen flores y si son silvestres más, pienso que las vió se acordó de mí y no pudo reprimir el deseo de traérmelas...que poquito pasa eso...ay!

Son muy lindas tus fotos

Aquí me quedaré... dijo...

Mimosas más que mimosas...

Besos

Sra de Zafón dijo...

Ya estoy por aquí de nuevo, Al menos, un rato.

Estos días ando de un lado a otro con unos amigos que están en casa y mañana llegan otros, por eso no entro mucho por aquí.

Elvira, te aseguro que lo de este niño es para comerselo con o sin ramo de flores :-) Es pura mantequilla, se derrite en cuanto le miras, tiene un cuidado exquisito con los demás niños, coge a los animalas con un primor cuasi místico (duerme a las gallinas, jajajajajajaa) y toca las plantas como si tocase algo tan frágil como el cristal. Cuando tenía tres años decía que de mayor sería gallinerista o planturero, jajajajaja. Ahora dice que va a ser veterinario y jardinero.

Los iris blancos me los regaló una amiga hace años, también unos entre azul y morado, que aún están empezando a asomar. El de la foto es el precoz, y el día que le retraté estaba precioso.

Besos

Sra de Zafón dijo...

Sies, es verdad que los niños y niñas muchas veces dejan en el camino cierta sensibilidad y naturalidad, yo espero que no le ocurra a ninguno de mis niños. Y haré todo lo posible para que el qué dirán no se instale en su modo de ser en plan catrante. Pero ...quien sabe?

Gracias y Besos

(Llevo esperando para publicar esto desde el anterior comentario, !!!!¡¡¡¡¡¡ No se puede tener todo :-)

Sra de Zafón dijo...

Jajajajaj, sí, además de ser bonitas las mimosas, creo que hablar de los regalos floridos de nuestros chicos nos vuelve suaves, esponjosas e incluso amarillas como las mimosas :-)

Besos, Aquí!