lunes, 1 de diciembre de 2008

Lo dejo

Abandono el barco, la tribu a la que pertenezco desde los quince años.
A las 11:59 del 30 de Noviembre dí mi última calada.
Besé mi último cigarrillo como besaría al hombre que amo si llegase el momento de tener que abandonarlo: lo olí, lo acaricié, y... lo encendí.
Absorbí su delicioso humo hasta las mismas puertas del alma, dejé que se colase por mis rendijas y dibujase con su aroma la palabras placer y calma, sabiendo que no volveré a alcanzarlas hasta que me cure de su ausencia.
Calada tras calada me despedí de él sabiendo que jamás volveré a dejarlo entrar en mi, aunque lo añore hasta la rabia.
Dejaré el café , los dulces y todos los sabores que me lo recuerdan.
Llenaré mi casa de cigarrillos por todas las esquinas para sentir el poder de no encenderlos.
Buscaré reposo en tu boca, y en vez de sentarme cada tarde en el sofá, me calzaré las botas de caminar sin rumbo hasta caer rota. Y pasará...

Con las chicas de mi tribu quedaré para bailar sin toses, ni fatigas, ni amenazas de mi médico.


No se subir la canción pero estoy escuchando : Smoke Gets in Your Eyes


http://www.youtube.com/watch?v=AmeVGKnf7w8


















23 comentarios:

Juan dijo...

Es una pérdida que se vive como ilusión. Yo conseguí dejar de fumar durante cinco años, pero aquí me tienes, atado de pies y manos y sin demasiadas ganas de desatarme. Todo se andará. Felicidades.

Por cierto, nunca había leído algo similar: conseguir poesía de dejar de fumar. Enhorabuena.

Un abrazo.

Sra de Zafón dijo...

Yo sólo lo conseguí durante el embarazo y la lactancia y en todo momento fui consciente de que iba a volver en cuanto pudiese. Una tontería como otra cualquiera, supongo.

El cielo está gris, el mar bravo, el suelo encharcado, las gaviotas vuelan escoradas pero ...o voy a caminar o me fumo los leños de la estufa :-)

un abrazo, y muchas gracias por tu hospitalidad.

Lenka dijo...

Qué valor, Zafo, qué valor. Soy una adicta confesa y convencida, de esas que tienen clarísimo que lo dejarán cuando la maternidad asome, pero se recrean pensando en la vuelta. Curioso, eh? Enfermizo, inexplicable. Inexplicable porque sé que es nefasto, lo sé perfectamente. Sé que se puede dejar, naturalmente. Que es la mejor opción. Y, en cambio, no quiero. Por qué no quiero? Sólo porque me gusta? Porque me creo incapaz de conseguirlo y es más fácil negarse a intentarlo? La verdad es que no tengo ni idea de cuál es la razón, tendré que meditarlo seriamente.

Zafo, enhorabuena, ánimo y fuerza. Eres brava, compañera. Muy brava.

Sra de Zafón dijo...

¡24 horas desde que lo dejé y aún no he mordido a nadie!
Me estoy jaleando y dándome ánimos, porque la cabrona de la nicotina ya ha empezado a contarme películas del tipo "mejor es dejar pasar el mes de diciembre, tan cargado de comilonas y fiestas", "sólo a ti se te ocurre elegir estas fechas...etc." Pero yo ni caso, que la conozco a la muy ...perra.
Además no me gustan nada los propósitos de primeros de año, supongo que porque se de sobra que el tiempo es una ficción, y que por muchos calendarios viejos que tires, y por muchos otros que te regalen, la voluntad es lo único que realmente ayuda a pasar página. Y aquí estoy aferrandome a ella para no fumar la hilera de cigarrillos que tengo frente a mí.
"Tengo voluntad y me gusta saborear el poder que me otorga."-me repito una y otra vez.
He pasado el día fumando oxígeno por una pajita y creo que he llegado a hiperventilar, porque he visto puntitos negros, e incluso a colocarme un poco :-) He conseguido no llevarme ningún dulce a la boca más que los que forman parte de la deliciosa anatomía de mi chico, he salido a caminar monte arriba con la energia de la cabra montesa, he bebido tres botellas de agua de litro y medio y además de las tareas domésticas habituales he limpiado todos los muebles de la cocina con el primor de mi abuela. Así que puedo asegurar que dejar de fumar, además de provocar más ganas de fumar, provoca risas (de los que te ven fumando pajitas de colores), deseos táctiles (hoy pedí más caricias que nunca),incontinencia urinaria, agujetas y ayuda a tener la casa reluciente, pero...también provoca imnsomnio, al menos de momento.

Lenka, lo de dejar de fumar cuando te quedes embarazada, pensando en que en cuanto puedas volverás a fumar, es de lo más consecuente en la viciosas convencidas,:-) yo lo viví así. Desde el momento que me enteré, hasta que el niño dejó la teta.
Todos me riñeron pero aquel primer pitillo fuee ahhahahahahaha una maravilla.
Creo que una de las cosas más hermosas que hay en esta vida es descubrir que cosas que no eres capaz de hacer por ti, ni te cuestionas no hacerlas por ese bebé que llevas dentro. Llega a sorprenderte. La verdad es que sólo estuve nerviosa una semana, sin embargo mi hermana, que se agarró a eso de que era peor el remedio que la enfermedad y fumaba cuatro pitillos al día, se pasó con mono todo el embarazo.

Ayyyyy que mono y no estoy embarazada, pero me agarro a un motivo, ya que el otro día, ante mis escandalosas toses, me soltó:
"Mamá si no te cuidas es que te da igual estar conmigo, porque si te mueres por culpa del tabaco es que lo prefieres a él que a mí..."

Sigo en la lucha y no se incluso si en la ducha, creo que sí...me vendra bien.

un beso insomne...

Eli dijo...

¡Pero qué peazo damas has puesto!
Así cualquiera vuelve a engancharse, jajajaja.

No, en serio, que lo estás haciendo muy bien.
Tomar la decisión cuesta un imperio, pero ¿mantenerla? Eso sí que no tiene precio.

Yo lo dejé (y perdona la expresión alatristera) con dos cojones: ni uno más. Había días en los que hubiera besado a algún fumador por el sabor, pero conseguí no recaer.
Y eso que yo me fumaba dos paquetes de Ducacos al día...
Y ya llevo 13 años.

Un beso, Doña Zafo, y mucho ánimo de una que la entiende ;-)

Sra de Zafón dijo...

Cuando era pequeña y tenía miedo, o asistía a una pelea de chavales dándose golpes mientras rodaban por el suelo, se me ponía en la boca "sabor a nervios" el estómago se me encogía, las manos me sudaban y me quedaba sin saliva...
Ayyyy así me siento hoy tengo sabor a nervios, aún por encima de los caramelos de eucalipto.
Eli, muchas gracias, la decisión está tomada, eso es lo mejor de todo, porque de momento el resto es una cruz.

Voy de paseo.
Besos.

Alberich dijo...

No te engañes Chusa.
Es lo mejor q podías hacer!
El síndrome de abstinencia "físico" no dura más de una semana,y las primeras 48 horas son las peores.
Como dice Arturo, el psicólogo de la unidad antitabaco del servicio de Neumología (al q pertenezco),si puedes aguantar 24h,puedes dejarlo!
:)

Lenka dijo...

Albe tiene toda la razón, Chusa. Es cierto que el mono de nicotina es demoledor (muchísimo peor de lo que nos pensamos) pero también es cierto que dura poco, muy poco (el físico) El otro, el psicológico, es jodido que te pasas, pero al menos ya no tienes la excusa de que te encuentras fatal. Bueno, claro, es probable que te agarres una bronquitis de aúpa, pero piensa que estarás limpiando tu organismo de porquerías varias.

Ya ves que soy partidaria de contar también lo malo, jajajaja, aunque seguro que ya lo sabes todo y más del tema. Venga, ánimo, que tú puedes. Aunque chica, estoy con Eli, con esas pedazo hembras que has puesto, tan glamourosas ellas... ayns, qué mal ejemplo nos dan, tan bellas, tan divinas... aunque... cómo sonarían tosiendo a pecho partío por las mañanas?? Juas, al carajo el glamour!!!!

Tú puedes, Chusa. Es más, estás pudiendo.
"Mamá si no te cuidas es que te da igual estar conmigo, porque si te mueres por culpa del tabaco es que lo prefieres a él que a mí..."
Nunca justifico el chantaje emocional, es más, no lo soporto, pero chica, en este caso concreto... mejor motivo no puede haber. Porque, además, viniendo de una criatura, no hay maldad ni chantaje, hay puro y genuino amor y preocupación. Buf. Touché. Y lo dice una fumeta empedernida...

En fin, lo dicho: A POR ELLOS, QUE SON POCOS Y CON FILTRO!!!!!
;)

Sra de Zafón dijo...

¡Ayyyy, muchas gracias a todos!
Puedo, claro que puedo, o eso me digo, pero estoy como si hubiese pasado sobre mi la manada de elefentes amigos de Mowgli capitaneados por mi hijo :-)
Lenka, ante los chantajes emocionales, vengan de quien vengan, siempre suelo sacar la llave que los desmonta, pero con éste te aseguro que no me queda otra que darle la razón...

Ahora tengo más tos, mocos, lágrimas en los ojos, dolor de todo, agujetas, o lo que sean, desde el dedo del pie hasta el cuero cabelludo, casi no duermo, tengo estreñimiento, e incluso hoy tengo alguna naúsea.
El enganche es mucho, pero la motivación es mayor, o eso espero.
Ayer tuve ganas de perseguir las bocanadas de humo que salían de una compañera, pero conseguí sujetarme, :-), eso sí sin enterarme de nada de lo que me contaba.
Tiene un puntito de tronío y poderío el sentir que resisto el envite de mis receptores nicotínicos ladrando como perros desquiciados dentro de mí. Porque eso es lo que siento chicos: por dentro una jauría de perros que quieren que les de de fumar y por fuera una manada de elefantes que me acaban de pisar. Pero ¡RESISTIRÉ!

Hoy he pedido el día libre, me lo debían y aunque me vendría mejor la próxima semana he echado mano de él porque os aseguro que me siento enferma, pero contenta, aprovecharé para hacer algunas cosillas pendientes.
Espero que esto pase pronto y poder sacar mi discos de Frankie y Fred y volver a ser de la tribu de estas chicas, pero quedar con ellas sólo para bailar.
Al hacer esta entrada las recordé porque soy consciente de que cuando a los quince años me hice del culb de las fumadoras, imaginé que con cada cigarrillo se me pegaría un poco de su glamour y que cuando creciese más ya sería una de ellas. :-) nada más lejos, sobre todo hoy :-)

Besos y muchas gracias.

Ina dijo...

Mi más sincera enhorabuena. Es lo mejor que puedes hacer. No ya por salud, por belleza, por coquetería (ahora te darás cuenta como huelen los fumadores), por dinero y por tiempo. Que también. Pero lo mejor es reconquistar la libertad de no estar esclavizada a una cajetilla y un mechero, y que la ausencia de éstos te provoquen un ataque de ansiedad.

Mucho ánimo. Pasado el mono físico (10 días), el resto es todo de coco.

Yo llevo 5 años descolgada. Y llegas a olvidarte del tabaco del todo.

Un biquiño ;)

Sra de Zafón dijo...

Muchas gracias por tus ánimos, Ina.
Lo del olor te doy la razón, yo soy adicta al tabaco rubio y la gente que fuma negro me huele fatal, tampoco, desde que tengo niños, fumé nunca dentro de casa y cuando entro en una en que sí lo hacen me huele fatal, así que supongo que yo también huelo mal.
Pues aquí sigo, aguantando el temporal nicotínico, pero muy contenta, cada vez más.
Me voy a tu blog, que ayer leí tu entrada sobre la morriña y me gustó mucho y quería dejarte un comentario antes de salir.
Un beso y de nuevo muchas gracias por los ánimos.

Anónimo dijo...

Pues bienvenida al club de los ex-fumadores.

Yo lo soy desde febrero, y aquí sigo, aguantando.
Fumar me encantaba y me sigue gustando el olor del tabaco y todo lo que le rodea y espero no convertirme nunca en una integrista anti-humo :)

Pero si yo he podido, hasta hoy...(déjame tocar madera), es que todo el mundo puede.
Lo más difícil ya ha pasado, que ha sido la decisión de dejarlo, el resto, a pesar de la retención de líquidos, estreñimiento, mal humor y no saber que hacer con las manos es infinitamente más fácil y pasa pronto.

Ah!, y este invierno acabo de pasar mi primer catarro sólo con mocos, sin tos, pudiendo dormir toda la noche como un bebe y sin ese cargo de conciencia cuando encendías el pitillo...

Puff, menudo rollo te he soltado, pues eso que ánimo.

Quercus

Lenka dijo...

Buuuuf, Quercus, lo que has dicho: integristas anti-humo!!! No sabes cómo celebro que no seas de esos. Te lo juro, me tocó trabajar con una de esas (ex fumadora empedernida e hipocondríaca por más datos) y fue una amargura.

También tuve en mi pandi a una amiga y novia de un amigo (que, a dios gracias, ya no es ni amiga ni novia de mi amigo) y que, entre muchas otras "virtudes" que no vienen al caso (diré para resumir que era una imbécil, una borde y una yegua grosera) era una auténtica talibana del humo. Hasta el punto de que se ponía maleducada cuando fumábamos en casa de alguien. Y oye, no sé, pero si no es tu casa... y encima es casa de fumadores... pues nena, no sé, dí educadamente que te molesta y yo te juro por mis muertos que bajo a fumar a la calle aunque granice. Ahora, poniéndote chula... mejor te vas tú.

Y oyes, que siempre me sorprendió sobre manera que esta muchacha no tenía el menor problema en meterse hasta las mil en baretos que parecían submarinos ni en darse el lote con fumetas impenitentes. Sólo le molestaba el humo de otras mujeres. Qué cosas. Y qué humos!!!! ;)

Sigue en la brecha, Zafo. Palante!!

Sra de Zafón dijo...

Aquí sigo covencida y...con una ansiedad alucinate, pero bien.
Ahora en vez de fumar cigarrillos fumo pajitas hasta al mareo, como castañas, bebo litros de agua y ando por el monte como una cabra desquiciada. Ahora mismo me voy de paseo a buscar a los niños a un campo de fútbol que hay a 3 km de casa y cuesta arriba, me viene muy bien para cansar mi ansiedad.

Gracias por vuestros ánimos, por cierto el tabaco rubio me sigue oliendo de maravillaaalllllaaaaaayyyyyyy.

Yo nunca he fumado en sitios cerrados sin preguntar antes si a alguien de los presentes les molesta que lo haga, tampoco fumé nunca donde hay niños, aunque sus padres lo hagan, pero tuve una bronca muy puñetera con una compañera de trabajo cuando me enteré que todas las noches pasaba un montón de horas en un pub lleno de todo tipo de humos y no quería que yo fumase ¡2 pitillos! en el despacho que compartíamos.
Fue la única vez en mi vida que no respeté a un fumador, y te aseguro que volvería a hacerlo.
Entiendo perfectamente que alguien que no fuma no tiene porque aspirar la mierda que mis cigarrillos y yo emitamos, pero... seamos coherentes. Todas las noches más de cuatro horas en un pub que era una pura nube...¡ y que yo no pueda fumarme dos cigarritos!...la madre que la parió.
Ahora ni fumo ni la tengo de compañera.

me voy, me voy, que llego tarde.

Muchas gracias Quercus por tu visita.

Sra de Zafón dijo...

Por cierto ¿me notais más "agresiva"? de ser así, disculpadme por favor.

Lenka dijo...

Jajajajaja. Yo te noto un poco más ansiosa. Nerviosa, quizá. Hiperactiva. Pero agresiva, no.

Ánimo!

Katha dijo...

Hola,

Te deseo mucha suerte para dejarlo, supongo que no debe de ser nada fácil, que requerirá mucha fuerza de voluntad.
Eso sí, me ha encantado cómo lo has expresado.

Yo aborrezco el tabaco, creo que el haber crecido entre personas que fumaban me ha hecho detestarlo. Jamás he fumado, ni siquiera en las bodas, como se suele decir.
Mi "aborreciemiento" al tabaco me ha acarreado más de una discusión. Sientes el humo que se te mete en la garganta y te pica, en los ojos que te escuecen, ese olor... que te resulta de todo menos agradable, yo lo llamaría casi edor. Jamás he entendido qué placer puede traer en sí el fumar. Comprendo que es una droga y que, como toda droga, te engancha, te ata y no te suelta, no te deja escapar fácilmente. Tampoco es que entienda yo nada de drogas, mi mayor vicio es el chocolate negro, el que está hecho de cacao. Las tabletas en casa duran, como mucho, tres días, no más.

No me enrollo más.
Me reitero en lo dicho: mucha suerte y me alegro mucho por ti.

Saludos.

Alberich dijo...

No estoy de acuerdo en lo de los "talibanes anti-humo". Los fumadores deberían entender q el de al lado no tiene porq tragarse tu humo. Es de lógica pura: si udiera dejar de respirar mientras fumas lo haría, pero aun espero mis branquias...
Yo tolero q mis amigos fumen delante mía, pero agradecería un poco más de comprensión.

Katha dijo...

Hola de nuevo,

Sobre lo de los talibanes anti-humo. Creo que los fumadores no son conscientes de lo que el humo del tabaco puede molestar a un no fumador, además de ser perjudical para la salud. Si tú fumas delante de mí, yo también estoy fumando, aunque no quiera.

Lenka, a mí me molesta el humo, me molesta en todas partes y de toda la gente. Siempre pido zona de no fumadores. Me enfadaba cuando pedía educadamente que alguien no fumara y poco más que te decían que "te aguantaras", o algo peor.
Menos mal que ya no permiten fumar en el trabajo. Las reuniones, en una sala pequeña, con varias personas fumando, eran para morirse: pedías, por favor, que no fumaran, que te molestaba muchísimo. Obviamente a ellos/as les apetecía el cigarro y fumaban, poco importaban tus toses. Creo que siempre se ha hablado erróneamente de la intolerancia de los no fumadores. ¿Toleraría alguien que le echaran veneno en su copa en su presencia y después se la bebería?
De poco valen las excusas tipo: "estás en la ciudad, más humo echan los coches". Esa me la han puesto a mí innumerables veces.

Lo dejo que al final nos veo enzarzados con el tema. Y lo que ahora importa es que la anfitriona ha decidido dar un paso adelante y abandonar el humo.

Elvira Coderch dijo...

Enhorabuena por dejar de fumar y por tu blog. Me gusta tu estilo. :)

Sra de Zafón dijo...

Pero que inexperta soy en esto de los blogs, tenéis que perdonarme, porque me siento una mala anfitriona.
Resulta que como aquí escribo tan poco y me dedico a leer y a postear en otros blogs pues di por hecho que nadie había entrado por aquí y resulta que me encuentro que dos chicas nuevas, además de con Alberich. Bienvenidas Katha y Elvira.
Bueno, la inexperiencia es lo que tiene...

Os cuento que sigo sin fumar y que estoy muy contenta, aunque me coma todas las pipas de calabaza que caen en mis manos y camine como una posesa incluso en medio del temporal, siga un poco extreñida (es que antes con el primer pitillo de la mañana quedaba lista, :-) y un poco acelerada de más.

Sobre los humos a las personas que nunca habéis fumado, sólo puedo decir que aún con lo mucho que a mi me gusta el humo de mis cigarritos rubios, siempre entendí que el que no fuma tiene todo el derecho del mundo a no tener que padecer mis humos, ni los de nadie.
Me han tildado de absurda desde hace un montón de años por no fumar jamás en la misma casa en la que esté un menor de edad, o una persona que manifieste incomodidad ante el tabaco. He oído de todo, pero siempre me dió igual, es algo que no soy capaz de hacer. No puedo sabiendo los peligros del humo del tabaco forzar a nadie a respirarlos , pero mucho menos a un niño, porque es así como me sentía: forzando, no de otra manera.
Disculpas para hacerlo he escuchado muchas, desde que estar vivo produce cáncer a la que tú cuentas Katha sobre el humo de los coches, o cualquier otra. Desde que la palabra Taliban entró en occidente me lo han llamado y eso que soy fumadora (aunque ya no fume desde el 1 de diciembre) pero me da igual.
Ahora bien , ya lo conté en otra entrada, una tipa que se pasaba las noches en un pub en el que la niebla londinense no alcazaba la espesura de la que allí reinaba, no queria que yo fumase !dos cigarros! en el despacho que compartíamos y ...la mandé a paseo por no deciros al lugar exacto, que suena mal, aunque este es mi blog, así que puedo decir lo que me de la gana, mierda, joder, cabrona, etc, pues eso que mandé a la mierda a la muy cabrona, aunque me quedé con la duda de si lo era o no...no lo sé... pero a mí me lo parecía.

Bueno que muchas gracias por vuestros ánimos y vuestra compañía aunque haya tardado tanto en enterarme de que andábais por aquí.

A partir de ahora además de visitar otros blogs vistaré el mío :-)

Katha dijo...

Enhorabuena por seguir sin fumar.

Anónimo dijo...

bueno, bueno, bueno...esta noche confiesas...te lo aseguro, jojojojo