martes, 6 de abril de 2010

¿Quién me ha robado el mes de abril?




Era  sábado por la tarde  y abril entrando lleno de  lluvia
se metió en mi cámara.

He de confesar que salí armada de botas de agua , impermeable y  paraguas y que me adentré en el corazón del prado poniendo en riesgo la integridad de mi cámara, y de mis posaderas (pegué un patinazo que me dejó sentada en medio la hierba con el culo mollao)  pero es que estas flores me estaban llamando:
¡Vaca, vaquiña, veeeeeennnn!
 Y era a mí, os lo juro, porque en mi  prado, ese rato, no había otra vaca.

Cuando llegué a ellas y pude verlas, tan mariposas y tan presas, un relámpago recorrió mi espalda recordándome  al hombre del traje gris al  que alguien robó el mes de abril ... que él guardaba en el cajón, donde guarda el corazón...

Y como no quiero preguntarme  ¿Cómo pudo sucederme a mí? juré ante mis cuernos de vaca vestirme de buzo si hace falta,  y proclamé  a los vientos que  a mí,  nadie me roba  el mes de abril.


Esto ocurría  el pasado sábado, así que supongo que la amenaza de una vaca con traje de neopreno paseándose por un prado gallego  asustó a las nubes que viajaban repletas de agua, porque desde el mismo instante  en que elevé mis intenciones al cielo  luce un maravilloso sol.



9 comentarios:

Elvira dijo...

¡Que preciosas las violetas!

"¡Vaca, vaquiña, veeeeeennnn!" Jajaja! A mí también me llaman las flores. A veces he tenido un impulso repentino de subir a la Carretera de las Aguas, y me he encontrado con una flor maravillosa que a lo mejor florece poco tiempo y quería que yo la viera tan esplendorosa y le hiciera fotos (o una esencia floral, para regalarnos sus propiedades).

Biquiños, guapa!

Sra de Zafón dijo...

Uaaa, Elvira, lo que tengo aquí para tí. Vas a flipar! sacaré las fotos de la cámara y te las mando.

Luego te escribo, pero te voy a dar una pista: micropensamientos, o microviolas, nacidas a la orilla del mar...más pequeñas que mi uña del dedo meñique...A-lu-ci-nan te


No sabía ni que existían, me acerqué a un ramillete de esas florecillas rosas que no sabemos que las vieras más cerca y taachan, vaca vaquiña, menuda floriña, jajajajajajajajaa.

Besos

Elvira dijo...

Microviolas a la orilla del mar, uauuu, no las he visto nunca. Me muero por ver las fotos, vaca vaquiña, jajaja!

Besos impacientes!

Aquí me quedaré... dijo...

Eso, ponlas. A ver si me animo un poco.

Besos

Sí es lo que parece dijo...

Jajaja, me he imaginado el neopreno y todo con resbalón incluido.

Y muy bien dicho que nadie ni nada te robe el mes de abril, ea!

Ah! y que sepas que de vez en cuando a mi también me llaman cosas (ya creía que era yo la única)como carteles, plantas, ....

Katha dijo...

Mira que es bonito el mes de abril, ¿quién osa robártelo? ;-)
Mes en el que ni tea chicharras ni te hielas. Abril y octubre, aquí, son los mejores.

La canción me gusta, pero es tristísima. Robar el mes de abril equivale para Sabina a llevarse toda la alegría, a dejarte medio muerto en vida.

Muchas gracias por las fotos.

Un beso

Aquí me quedaré... dijo...

Disfruta del mes de abril.
No deje que te lo robe nadie

Besos

Aquí me quedaré... dijo...

¿ Donde estás?
¿Va todo bien?

Besos

Sra de Zafón dijo...

Buenas noches a todas, siento haber tardado tanto en pasarme por aquí. Lo siento porque os echo de menos, pero estos días mis ocupaciones del otro lado de la pantalla me roban casi todo el tiempo.
No me quejo, mi vida y mi trabajo me gustan pero esto de no poder estirar los días a veces me da rabia...

Ahora mismo estoy que me caigo de sueño, me está tocanto madrugar mucho y enseguida me iré a la caaaaammmmaaaa, pero entre bostezo y bostezo os saludo.

Nadie me ha robado el mes de abril, (toco madera) sólo me acordaba del pobre protagonista de la canción de Sabina :-)

Besos